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Mi vecina-terremoto

mayo 2, 2014
Foto: del autor

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Por Abdiel Bermúdez Bdez
Tengo una vecina con la risa más estridente y loca de la Tierra. Sí, de todo el planeta. Abre la boca y sale disparada su risa incontenible cuando uno menos se lo espera. Le sale la risa por los labios, los dientes y hasta por los ojos, porque Yailén se ríe hasta con la mirada, y uno no puede escapar aunque viva dos pisos más arriba y esté acostado con la puerta del cuarto cerrada para evitar que entre la vecina por las hendijas.
Cuando no se ríe es porque tiene una justificación igual de grande que su risa: Jose no ha llegado de la Escuela del Partido porque la reunión era cosa seria y larguísima, Pedri no se quiere bañar para ver los muñes de Multivisión que ya sabe de memoria, o Alejandro arma un sube-y-baja del multimueble para coger la moto de madera que es un adorno pero él no ha aprendido la lección.
Yailén tampoco se ríe demasiado si los vecinos demoran en pagar la corriente de la turbina del edificio, que ella misma pone y quita y pone y quita… cuando, por suerte, hay agua que bombear. Y yo, que soy de los remolones, tampoco me río y la entiendo, porque vivir en planta baja tiene desventajas, como la de verse obligado a enrejar la casa con la rapidez de un relámpago para que nadie venga a sacar el sofá y los equipos y hasta a los moradores que duermen por la ventana. O a recoger el periódico de dos apartamentos (el mío incluido) día tras día. O a saludar –con efusividad si es posible– a cuantos suben y bajan por la escalera y miran para adentro y saludan aunque Yailén no esté.
La risa de Yailén es congénita, le nació en su Cueto natal, y cuando quiere que la oigan –porque a ella de vez en vez le gusta hacerse notar–, es capaz de provocar un terremoto.
Por eso cuando este Primero de Mayo la vi venir a la cabeza del bloque de los jóvenes en el desfile holguinero, con Alejandro en brazos, saltando y gritando y saltando otra vez, sabía que si ella se reía la tierra iba a temblar de verdad. Y antes de que se abriera la Plaza en dos y aquello fuera la apoteosis, me le aposté delante y apreté el obturador de la cámara, por si las moscas.


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One Comment
  1. Muy buenooooooooooo!!!!!!!!!!!

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